Este año 2016 hice 12 canciones totalmente nuevas: ha sido un muy buen año para la creación musical.
* Siempre es bueno (04/01/2016).
* Quequén (11/03/2016).
* Un matienzo (16/04/2016).
* Libertad (09/05/2016).
* Cósmica luz (22/05/2016).
* Masa de esclavos (27/05/2016).
* En mi corazón (08/06/2016).
* La mesa servida (03/07/2016).
* Quequén eden (07/09/2016).
* Humanos luz (26/09/2016).
* Granja humana (24/10/2016).
* Llama dorada (08/12/2016).
La
música siempre sale como algo impensado en el momento, después los
estribillos u otras partes surgen con la intención de desarrollar la
idea musical inicial, o bien como complemento de lo que se está
plasmando.
Las
letras son los temas que surgen de mis pensamientos cotidianos: el
amor, la libertad, la felicidad, mi deseo de ayudar a que la conciencia
divina se manifieste en cada ser. En gran medida, mis canciones tienen
en cuanto a letras una continuidad, son páginas de un mismo libro.
Me
inspira Spinetta, al escucharlo me genera entusiasmo musical y
creativo. No me baso en nada de lo que él hizo, porque su complejidad
escapa a mi comprensión. Creo que las canciones de Elvis Presley (al
que escucho seguido) me influencian musicalmente. A George Harrison lo
escucho asiduamente, es quizás la música que más me gusta, pero no creo
verlo reflejado en mis canciones. Quizás sí a Los Beatles o hasta Dylan
hayan dejado su sello en mí, es como que la infancia se lleva impregnada
toda la vida.
En
cuanto a las letras, miro seguido por youtube a Diego Conesa, a
Panama753, la página de Marielalero. Sus ideas me hacen pensar y en
alguna medida, algunos temas los vuelco en las letras de mis canciones.
Todas
las canciones hechas este año me gustan, quizás las dos de "Quequén",
"Un matienzo", "Granja Humana" y "Llama dorada" sean mis preferidas.
Insisto
en que no me propuse para nada hacer canciones: surgieron de manera
espontánea al tocar otras canciones mías con la guitarra, tampoco tuve
tiempo para dedicarme a la música y muchas de la canciones (sobre todo
la letra) la fui conformando mientras hacía mis labores cotidianas sin
que los que me rodean sospecharan de que estaba en una cuestión creativa
paralela, no porque lo quisiera ocultar, sino porque es una forma de
aprovechar el tiempo escaso.




